En España, llevamos confinados oficialmente desde el día 14 de marzo, algunos, como es mi caso, lo vimos venir la semana anterior y he cumplido ese número tan nombrado: cuarentena pero día por día...¡¡CUARENTA!!
Y haciendo honor al título que lleva el blog, desde mi ventana podría decir que la vista es muy triste...
La calle, como casi todas de los pueblos y ciudades de España, ha adquirido ese color oscuro del silencio que tanto recuerda al que rodea los cementerios, hoy también abandonados porque la muerte ha invadido nuestra vida. Ha ocupado recintos, en otros momentos reservados al clamor y a la sonrisa, a llenado nuestra monotonía de cifras sin alma...
Pues bien, desde la tristeza y el dolor por todos aquellos que han perdido la vida desamparados de los suyos, sin esa preparación necesaria ante ese trascendental paso y, por los que he aprendido a rezar de nuevo, quiero enviar ese rayo que ilumine el silencio de nuestras calles...
Quiero abrazar sin miedo...
quiero besar sin tiempo...
quiero regresar "a las aladas almas de las rosas"a todos aquellos que han muerto de forma anónima...
y construir cada pliegue de una inmensa bandera
que abrigue a cada uno de esos familiares y amigos,
y que enjuague sus lágrimas, aún por derramar...
Quiero traer ese recuerdo de la sonrisa de un niño...
que volverá a jugar en cada calle y en cada parque...
Quiero dejar el calor de un rayo de sol
que volverá a acariciar nuestra piel
sin que pase mucho tiempo...
Y en el centro de ese paisaje lleno de vida...
dar las gracias a todos y cada uno de aquellos que, día tras día, de esta reclusión obligada,
han salido a vencer en hospitales y centros sanitarios, sin apenas armas...
también ese reconocimiento a todos los que permanecen en sus puestos de trabajo o de voluntariado...
seguramente enunciar a cada uno siempre cometería el error de dejar al más importante, pero sin excepciones, sin olvidos...¡¡¡GRACIAS POR DEFENDER LA VIDA CON VUESTRO ESFUERZO!!!

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